Cuando un propietario presenta una demanda de desahucio, el inquilino demandado puede adoptar distintas posiciones: abandonar voluntariamente el inmueble, pagar determinadas cantidades cuando legalmente proceda, no comparecer o formular oposición si considera que existen motivos para defenderse frente a la demanda. La oposición al desahucio es especialmente importante porque transforma un procedimiento que podría avanzar sin una verdadera controversia en un litigio en el que el Juzgado tendrá que examinar las alegaciones y pruebas de las partes. Pero esto no significa que el inquilino pueda oponerse alegando cualquier motivo. Las posibilidades de defensa dependen fundamentalmente del tipo de desahucio, de
Un propietario no puede recuperar una vivienda o un local arrendado simplemente porque quiera poner fin al alquiler. Para solicitar judicialmente el desahucio tiene que existir una causa que permita resolver el contrato, que haya terminado el plazo durante el que el arrendatario tenía derecho a permanecer en el inmueble o que la ocupación carezca de título que justifique la posesión. Los motivos más habituales son el impago de la renta, la finalización del contrato, determinados incumplimientos del arrendatario, el subarriendo o cesión inconsentidos, la realización de daños u obras no autorizadas, determinadas actividades prohibidas y, en los supuestos legalmente
Una de las dudas habituales antes de iniciar un procedimiento de desahucio es cuánto cuesta acudir al Juzgado y, concretamente, si el propietario tiene que pagar una tasa judicial para presentar la demanda. La respuesta depende fundamentalmente de quién sea el propietario que interpone el procedimiento. Si el arrendador es una persona física, está exento de la tasa judicial estatal. Por tanto, un particular que presenta una demanda para recuperar una vivienda o un local arrendado no tiene que pagar la tasa judicial regulada por la Ley 10/2012. La situación cambia cuando el propietario es una persona jurídica, como una
Cuando un inquilino deja de pagar el alquiler, permanece en la vivienda después de terminar el contrato o incumple sus obligaciones, es frecuente que el propietario se plantee una solución aparentemente sencilla: dar de baja la luz, el agua o el gas para conseguir que abandone la vivienda. No es una buena estrategia. Aunque los contratos de electricidad, agua o gas estén a nombre del propietario, utilizar el corte de los suministros como medio de presión para obligar al inquilino a marcharse puede generar un problema mucho más grave que el propio impago. Dependiendo de las circunstancias, la actuación puede
Un desahucio es el procedimiento mediante el que una persona con derecho a poseer un inmueble solicita su recuperación frente a quien continúa ocupándolo cuando ya no tiene derecho a permanecer en él. La situación más conocida es la del propietario que ha alquilado una vivienda y deja de cobrar la renta. Pero no es la única. También puede ser necesario acudir al Juzgado cuando el contrato de alquiler ha terminado y el inquilino se niega a entregar las llaves, cuando una persona ocupa gratuitamente una vivienda y el propietario quiere recuperarla, cuando existe un incumplimiento contractual suficientemente grave o